Vall de Laguar: último bastión de los moriscos rebeldes valencianos.

Cuando Jaime I de Aragón —el Conquistador— se propuso, allá por el siglo XIII, recuperar el territorio que los musulmanes. . . . . . . 

El codiciado tesoro del pavo para los niños del Camp d'Elx.

La cercanía de las fiestas navideñas nos recuerda a quien, a su pesar, ha sido tradicionalmente la víctima cruenta de estos días: el pavo.

Santa Bárbara: el castillo que estalló en mil pedazos


Datada hacia finales del siglo IX —en época islámica—, pero varias veces modificada y ampliada tras la Conquista en el siglo XIII, la majestuosa fortaleza alicantina. . . . . . 

La Cueva de las Calaveras












 Se dice que un rey moro huía junto a su séquito de mujeres de Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid Campeador y al refugiarse en la cueva perecieron todos.........

D. Franklin Albricias Goetz.

BIOGRAFIA de D. Franklin Albricias Goetz.

Dña. Amalia Abad Casasempere,

Beata Amalia Abad Casasempere, Mártir

Los pasadizos de Benacantil.

El Castillo de Santa Bárbara, que corona el monte Benacantil, es una cuna casi inagotable de historias

La clínica Carbonell.

Precisamente al final de la década de los 20, en 1928, surgió la primera clínica pionera. . . . 

Ifac, la mole que emergió del mar.

Hace mucho tiempo, en el fondo marino en torno a la costa de Calp. . . . . . 

La Leyenda del Negre Lloma.

Leyendas Urbanas de Alicante

El ocaso que originó l’Illa.

Frente a la bahía de la turística ciudad de Benidorm (Alicante). . . . . . . .

Consejo Regulador del Turrón de Xixona.



La almendra y la miel ya fueron utilizadas en Al-Ándalus para la fabricación de numerosos dulces. 

Las casas que hablaban a los pescadores.

En un lugar costero, al sur de la comarca de la Marina Baja. . . . . . .

¡«Achavo» idioma el alicantino!

Muchas veces son derivaciones del valenciano y en otros casos palabras acuñadas vaya uno a saber cuándo y cómo pero que calaron entre la gente. . . . . . . .

La Leyenda De La Cara Del Moro.

La Cara del Moro esculpida por la naturaleza en la cumbre del Benacantil.
Esta leyenda se remonta a las primeras décadas de la dominación árabe y cuando la fortaleza del Benacantil era la morada de un poderoso Príncipe musulmán